Colgador de pared Mano
El colgador de pared Mano te ofrece una mano amiga en oro reluciente. Original e ingenioso, puede sostener una toalla, exhibir anillos o asumir cualquier pequeña tarea decorativa.La mano va fijada dentro de un marco de metal, combinando carácter escultórico con una función práctica de pared. Su acabado llamativo añade personalidad instantánea.Fija el marco de metal a la pared con tacos y tornillos apropiados para el tipo de muro y la carga prevista. Límpialo con suavidad con un paño seco y suave.
Fundido, tallado y pintado íntegramente a mano — no hay dos iguales.
Envío gratuito a partir de 250 €. Se despacha en 1–2 días laborables.
¿Preguntas antes de comprar? Envíanos un mensaje y te responderemos. Contáctanos
Fundido en resina por artesanos expertos, pintado a mano y rematado con pan de oro de 24 quilates.
Hecho a mano por artesanos — no hay dos piezas exactamente iguales. Cada pieza se firma a mano y se registra en nuestra base de datos, prueba de su autenticidad.
Nur zur Dekoration in Innenräumen geeignet.
Número de artículo: 4285
Medida: Ø 7 cm.
Embalado: 13 × 10 × 23 cm.
La mercancía se despacha en los siguientes 1–2 días laborables. El envío es gratuito a partir de 250 €; coste y plazos se muestran al pagar.
Colgador de pared Mano
El colgador de pared Mano te ofrece una mano amiga en oro reluciente. Original e ingenioso, puede sostener una toalla, exhibir anillos o asumir cualquier pequeña tarea decorativa.La mano va fijada dentro de un marco de metal, combinando carácter escultórico con una función práctica de pared. Su acabado llamativo añade personalidad instantánea.Fija el marco de metal a la pared con tacos y tornillos apropiados para el tipo de muro y la carga prevista. Límpialo con suavidad con un paño seco y suave.

La colección completa
pintado, nunca impreso
Bocetado, tallado, fundido, pintado, dorado, acabado — seis pasos y muchas manos antes de que un personaje esté terminado. Capa sobre capa de color vivo, aplicadas por artesanos que han dedicado años a dominar la pincelada. No hay dos iguales; la mano siempre queda a la vista.
Lee más sobre nuestro oficio





